Economía

Los más poderosos de Wall Street cotizan a 1.000 dólares por acción

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Acciones por más de 1.000 dólares

Se trata de un récord sin precedentes, un coste por unidad de acción que supere los mil dólares. Lo que parecía una barrera infranqueable, ha sido en los últimos días superado casi de forma consecutiva por algunas de las grandes empresas del país estadounidense.

La primera de ellas fue Priceline, un portal de viajes que se ha convertido en el primero del Standard & Poor’s 500 Index (S&P 500) en conseguir que sus acciones tengan más de tres ceros en su valor bursátil.

Apenas unos días después ha sido el portal de comercio electrónico, Amazon, el protagonista de tan increíble hazaña. No es para menos teniendo en cuenta el increíble rendimiento que viene acumulando todo el año.

En tercera posición cronológica, les ha seguido otro gigante tecnológico, la filial de Alphabet, Google. La empresa del buscador más utilizado del mundo tiene sus acciones por encima del millar de dólares la unidad y se convierte en la tercera en conseguirlo, en un lapso de tiempo de apenas unas semanas entre las tres líderes del récord.

Consecuencias de las acciones de los 1.000 dólares

Obtener este récord ofrece obviamente una gran revalorización a la empresa, que sin duda alegrará a los inversores y vaticinará la obtención de importantes avances en el sector, además de beneficios atractivos.

Sin embargo, las consecuencias de tener unas acciones por encima de los 1.000 dólares también pueden ser negativas. Ante un valor tan alto, con pocas opciones de rentabilidad, los inversores potenciales se echan atrás y la empresa puede sufrir estancamiento sectorial, sin poder avanzar con nuevos proyectos, ni crecer por falta de inversión.

Una opción reside en la división e las acciones, como hiciera anteriormente Apple, pese a que no llega a un nivel de facturación similar.

Otra opción consiste en esperar a que la evolución de las acciones encuentre un terreno algo más rentable y, sobre todo realista, con el que la valorización de la empresa vaticine importantes beneficios, así como una verdadera fortaleza económica consolidada, algo en lo que los valores de ventas e ingresos pueden servir de apoyo.